UN HOGAR CON AGUA DE CALIDAD 1

UN HOGAR CON AGUA DE CALIDAD

omos, en un 65 %, agua y esta forma parte imprescindible de nuestra vida. La ducha diaria, tomar un café en el  desayuno, cocinar o lavar la fruta son actos cotidianos que tienen en común el uso del agua, pero ¿sabemos, realmente, qué tipo de agua estamos consumiendo?

El agua que llega a nuestro hogar es agua, la cual puede ser utilizada para consumo humano sin restricciones y mantiene unos mínimos de calidad establecidos por la Unión Europea. Nuestro objetivo tendría que ser cómo transformar esos mínimos establecidos en máximos de calidad y procurar conseguir todo esto sin perjudicar a nuestro entorno.

Existen en el mercado multitud de empresas dedicadas al tratamiento y a la mejora del agua, pero solo las que ofrecen más alta calidad darán prioridad a estos tres aspectos fundamentales:

– Tener una buena instalación, pero, sobre todo, realizar el mantenimiento para garantizar la obtención de un agua óptima para el consumo. Por eso, son indispensables la revisión y  reparación de posibles fugas o pérdidas en el circuito.

– Comprobar que el pH del agua que consumimos es el óptimo y, si no es así, recurrir a la descalcificación en el caso de que fuera necesario. Existen en el mercado descalcificadores que, además de solucionar el problema de la cal, gracias a sus sistemas de regeneración electrónicos, nos permiten ahorrar hasta un 55 % de sal. Muchos de estos sistemas cuentan, además, con un programador inteligente, que sirve para optimizar el consumo de agua y sal.

– Asegurarnos de la calidad del agua de nuestro hogar, instalando un sistema de osmosis que equilibre de manera natural el pH del agua sin utilizar productos químicos que dañen nuestra salud.

Mejorando la calidad del agua que se consume en nuestro hogar estamos invirtiendo en la salud de nuestro entorno y la nuestra.